Respiración, ejecución dirigida a donde pones el foco y atención plena a lo que te rodea. Dura lo que un café, pero en lugar de darle vueltas a lo malo del trabajo, cambias tu energía.
Empezamos respirando para bajar el ritmo.
Llevamos la atención hacia una parte del cuerpo.
Volvemos a lo que te rodea, aquí y ahora.
Cuando llevas la atención al cuerpo, el estrés afloja y la mente se despeja. Una pausa tan breve como un café, pensada solo para ti.
Escoges tu lugar para entrenar, te conectas por videoconferencia unos minutos antes de la hora reservada y empiezas tu entrenamiento con Mónica puntual.
Mónica te guía como en cualquier clase presencial y te corregirá si hace falta mientras haces el ejercicio.
Sigues con tu día con una energía renovada.